La Cofradía de la Vera-Cruz de Alcalá del Río


En el capítulo XVI artículo 60 de nuestras Reglas se establece como “culto fundamental la Estación de Penitencia que se celebrará en la tarde del Jueves Santo a la Iglesia Parroquial de Ntra. Sra. de la Asunción y el posterior regreso a su Capilla en la Ermita de San Gregorio”.

Esta parte a las seis de la tarde de la mencionada ermita del Santo Patrón y recorre varias calles céntricas de nuestro pueblo hasta entrar en la iglesia parroquial de Santa María de la Asunción. Posteriormente inicia su Estación de Penitencia de regreso a nuestra sede canónica con un Solemne Via Crucis en el interior del templo parroquial. Es en estas horas cuando la procesión, que finaliza aproximadamente a las cuatro de la madrugada, adquiere un tinte especial de cofradía medieval por el silencio de las calles y la compostura penitencial de sus nazarenos.

Los aproximadamente 700 nazarenos que participan en nuestra Estación de Penitencia visten el hábito de la Hermandad que está formado por túnica negra con botonadura y bocamangas verdes y ribetes a lo largo de la botonadura del mismo color; capa de color negro anudada al cuello por lazo de color verde; gola cervantina en el cuello de color blanco con lazo verde; antifaz alto del mismo color verde; cordón dorado y verde anudado a la izquierda para recoger la túnica; zapatos y calcetines de color negro; y Escudo de la Hermandad sobre la capa en el hombro izquierdo.

Hemos de destacar que no existen tramos de nazarenos tras el paso del Stmo. Cristo, pues son las hermanas ataviadas con la tradicional mantilla negra, los dos últimos tramos portando velas blancas, las que acompañan a la Stma. Virgen. Tan sólo se encuentran entre estos tramos, integrados por más de 800 hermanas, los nazarenos que portan las insignias y los diputados de tramo.

Otra de las particularidades destacables es la forma de portar los pasos. Estos son llevados sobre los hombros por hermanos vistiendo la túnica de nazareno. Para ello es necesario retirar los respiraderos de ambos pasos y colocar unas maniguetas especiales, sobre las cuales apoyan sus hombros los hermanos que portan los pasos, quedando estos por los laterales de los mismos. La Hermandad de la Vera-Cruz de Alcalá del Río mantiene viva esta tradicional forma de llevar los pasos que desde siglos viene realizando cada Jueves Santo. El paso de Cristo es portado por 34 hermanos nazarenos (17 por cada manigueta) siendo 38 los que portan el palio (19 por cada manigueta).

Sobre monte de claveles rojos procesiona la emotiva imagen del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz, de profunda y generalizada devoción entre todos los alcalareños, con María Magdalena arrodillada a sus pies. El Crucificado presenta la particularidad de llevar un velo pendiendo de la cruz. La Imagen nos transmite un fuerte sentimiento dramático pues está impregnado del espíritu renacentista y del goticismo flamenco que le confirió su autor, Roque de Balduque, que lo talló entre 1557 y 1561. La talla, de espectacular realismo, tiene un tamaño menor al natural (1,15 m.) pues en sus orígenes procesionaba en brazos de un clérigo.

El paso del Stmo. Cristo, de madera tallada y dorada, fue estrenado en 1965 y se construyó en los talleres de Juan Pérez Calvo siguiendo los cánones barrocos del estilo sevillano. De gran mérito son los seis ángeles pasionarios y sus ocho cartelas obra de Barbero. Preside la delantera del paso la efigie del Patrón alcalareño, San Gregorio de Osset. En 2008 se ha encargado al tallista D. Francisco Verdugo la realización de un nuevo paso que sustituirá al actual (D. m.) en 2012.

La Stma. Virgen de las Angustias es una talla de vestir o candelero de tamaño natural (1,62 m.) atribuida a José Montes de Oca y realizada a fines del s. XVII o inicios del s. XVIII. Sus facciones desvelan la imagen de una mujer madura, de bellísimas proporciones, en un ahogo de sollozo exento de lágrimas. El leve frunce del entrecejo o la sutil apertura nasal, su mirada baja de misteriosos ojos negros y el sollozo insinuado de sus entreabiertos labios logran a la perfección el efecto de sus angustias, por lo que se ha dicho de ella que es “la angustia misma plasmada en la madera”.

Consideración especial merece el paso de palio que ha sido requerido varias veces para exponerlo en Sevilla completamente montado. El manto y el faldón delantero son del s. XIX mientras que el palio, donado por el famoso torero Reverte, es de principios del s. XX. En el interior de la bambalina trasera aún se lee “Este palio lo regaló a N. S. de las Angustias su fervoroso hermano Antonio Reverte. Año 1903. La saya procesional es obra de Juan Manuel Rodríguez Ojeda, de 1909. En cuanto a su armoniosa orfebrería, ninguna pieza desmerece con respecto a los bordados. A excepción de los varales (Bautista 1942) el resto de piezas son de orfebrería Villareal. Destaca sobremanera la corona de oro con la que fue coronada la Virgen de las Angustias en 1971, también de Villareal.

La perfección de la Procesión Crucera hace atractiva su contemplación en cualquier punto del recorrido, aunque los momentos más intensos se viven durante el regreso a nuestro templo ya de madrugada. Si tuviesen que destacarse dos momentos, serían la salida del Stmo. Cristo desde San Gregorio y el tránsito del palio de la Stma. Virgen por la “Cuesta de la Gloria” (C/ Padre Ruiz Páez); aunque si queremos disfrutar de la visión del cortejo procesional completo, lo podremos observar en la C/ Real a su paso por el Edificio Vera-Cruz que alberga la Casa-Hermandad y la Residencia Virgen de las Angustias.

De entre su juego de insignias, la mayoría realizadas en orfebrería Villareal, podríamos destacar la Cruz de Guía, primer premio de artesanía en 1968, el Estandarte, el Guión de la Radicación en San Gregorio o el Guión del Aniversario y Proclamación Canónica de la Coronación de María Stma. de las Angustias. Además, destacan por su simbolismo la Campanita (nuestro cortejo no se inicia con la Cruz de Guía sino que está precedido por esta insignia) y el relicario con el Santo Lignum Crucis (donado en 1991 por el Rvdo. Sr. D. Antonio González de la Cueva) que muchos devotos acuden a besar durante la Estación de Penitencia.

Uno de los aspectos que más llama la atención a los que contemplan nuestra procesión es la existencia de figuras alegóricas, encarnadas por hermanas, que representan a las Santas Mujeres. Preceden al paso del Stmo. Cristo Santa Elena, la Samaritana, las Tres Virtudes Teologales (Fe, Esperanza y Caridad) y la Verónica, mientras que el paso de palio está precedido por las Tres Marías (María Magdalena, María Cleofás y María Salomé).

En el capítulo de curiosidades hemos de mencionar el tradicional Paseo, que se realiza antes de la salida procesional y consiste en recorrer ciertas calles del pueblo, en unión de las bandas de músicas que nos acompañan, anunciando la inminente salida de la Cofradía. Hay distintas hipótesis sobre el origen de esta tradición, pues hay quién opina que su origen estaba en las antiguas rondas de vigilancia que siglos atrás se realizaban por el perímetro de la población cuando esta estaba amurallada; otros defienden su origen en la comunión de los enfermos que se practicaba antes de la Estación de Penitencia y para la cual se formaba una comitiva entre miembros de la Hermandad que acompañaba al Santísimo para llevar la comunión y el consuelo a los hermanos enfermos.

Antes de finalizar es necesario destacar que la Semana Santa de Alcalá del Río ha sido declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía. Este reconocimiento se debe en gran parte al interés que nuestra Cofradía despierta entre todos los cofrades de la provincia de Sevilla y de fuera de ella. Son muchos los que cada año acuden a Alcalá del Río todos los Jueves Santos para contemplar devotamente la efigie del Stmo. Cristo de la Vera-Cruz y admirar el hermoso rostro de la Stma. Virgen de las Angustia Coronada, cuya fama transciende los confines de la provincia extendiéndose por toda la geografía española.

Por último, aprovechamos estas líneas para invitar a todos los que aún no nos conocen a que acudan a presenciar nuestra Estación de Penitencia la próxima Semana Santa y comprueben así todas las virtudes que aquí se han narrado.